El jengibre molido emana un aroma inconfundible, cálido y con notas dulces y amaderadas, mientras que su sabor es picante y ligeramente astringente. Este condimento es un componente clave en numerosas mezclas de especias orientales.
En la cocina occidental, el jengibre en polvo se utiliza en la repostería para preparar galletas, bizcochos y bombones, así como para aportar un toque triple de amargura, dulzura y picante a sopas, guisos, purés y salsas. Además, se emplea en la elaboración de la cerveza de jengibre.
Cuando se infunde en agua caliente, el jengibre en polvo se convierte en una excelente bebida tonificante y antiemética. Además, es conocido por su eficacia en el alivio de los síntomas del resfriado, entre otras propiedades medicinales.







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